San Pedro Tlaquepaque es el alma artesana de Jalisco, un refugio de calles peatonales y casonas coloniales donde el barro, el vidrio soplado y la música de mariachi crean una atmósfera de fiesta y sofisticación inigualable.
San Pedro Tlaquepaque es el alma artesana de Jalisco, un refugio de calles peatonales y casonas coloniales donde el barro, el vidrio soplado y la música de mariachi crean una atmósfera de fiesta y sofisticación inigualable.