En el corazón de la península se encuentra Maní, uno de los Pueblos Mágicos más antiguos y tradicionales de Yucatán. Su nombre, que en lengua maya significa “El lugar donde todo pasó”, cobra sentido al recorrer sus calles donde la profunda historia prehispánica colisiona con el legado colonial. Este rincón es famoso mundialmente por ser el kilómetro cero de la gastronomía yucateca más auténtica y por resguardar la milenaria tradición de la crianza de la abeja sagrada maya.
En el corazón de la península se encuentra Maní, uno de los Pueblos Mágicos más antiguos y tradicionales de Yucatán. Su nombre, que en lengua maya significa “El lugar donde todo pasó”, cobra sentido al recorrer sus calles donde la profunda historia prehispánica colisiona con el legado colonial. Este rincón es famoso mundialmente por ser el kilómetro cero de la gastronomía yucateca más auténtica y por resguardar la milenaria tradición de la crianza de la abeja sagrada maya.